(Al fondo del escenario, el sol aparece en el horizonte. La luz se va intesificando hasta iluminar un barco pirata que navega hacia la isla -los espectadores-. Se escucha el canto de los piratas. En Primer plano del escenario el narrador comienza su relato recitando sobre la música, entre coro y coro.)
Música
Coro Piratas
Dick, el de la mano roja,
Dick, el de la mano sangrienta,
El terror de los mares del Caribe,
El más terrible que los tiempos recuerdan
Narrador
Sanguinario y feroz, fue su bandera
sobre dos tibias, una calavera
no respetó la propiedad privada
de nadie que los mares surcara.
Robaba el oro de los galeones
Y a los cautivos a los tiburones
Tenía la costumbre de arrojar,
Pues la sangre le hacía disfrutar
Hablado sobre música
Era tan bestia que cuando el viento no impulsaba sus velas, hacía soplar a los cautivos sobre ellas.
Cantado
Coro piratas
Dick, el de la mano roja,
Dick, el de la mano sangrienta,
Gran señor de los mares del Caribe,
Sanguinario y atroz como una fiera.
(Al terminar la canción se retiran los piratas y queda solo el narrador. Durante su relato aparece en el escenario el salón de un palacio)
Hablado
Narrador
Pero un día las cosas cambiaron para Dick y sus indómitos corsarios; el cambio se produjo cuando arribaron en son de guerra a las costas de Metaza. Metaza era una isla paradisíaca rodeada de agua por todas partes, tal y como debe ser. Una isla situada en lo más céntrico del Caribe, con sus palmeritas, sus playas y con su Emperador, Vacarés I, apodado el Temerario por los cronistas de la corte, y el Imbécil por los historiadores, ustedes mismos podrán juzgar cual de ambas denominaciones le cuadraba mejor. Vacarés I, imbécil o temerario, estaba a punto de morir sin descendencia masculina. La situación era desatrosa, los jóvenes, siempre los jóvenes, se refugiaban en la jungla para no servir en los ejércitos reales y los colonos, siempre los colonos, se negaban a pagar los impuestos. Nobles y cortesanos, comerciantes y negreros, en fin, lo que podríamos llamar fuerzas vivas de la isla, se hallaban preocupadísimos por aquel estado de cosas y clamaban por una solución de urgencia. Pero escuchemos, ajenos al terror que invade sus costas, en el salón del trono va a tener lugar un Consejo Extraordinario, convocado para solventar el futuro de Metaza.
(El salón del trono de Metaza, está a medio camino entre una sala palaciega y una choza de reyezuelo del Caribe. La decoración es un tanto hortera y abunda en dorados y filigranas barrocas, al lado de plumas y colorines. Vacarés, vestido con una larga túnica hace su entrada a los acordes de una melodía entre marcha triunfal y canto vudú, que va canturreando. Camelet, consejero principal viste un poco más al estilo siglo XVIII, con un gran sombrero de pluma)
Cantando
Vacarés
Umpapá bombo ná
Makena andabelé
Unari Rastaká Rumbabosanová
(mientras canta Vacarés salta haciendo círculos sobre la plataforma)
Camelet
Majestad, se ha vuelto a olvidar la corona
Vacarés (sigue ensimismado)
Umps, Umpf, Umpf...
Camelet
Excelente, excelente, Majestad, nadie podría hacerlo mejor y más rápido.
(Vacarés le hace señas para que repita lo que ha hecho él)
No, no, gracias, Majestad, siempre lo hice muy mal... Bueno, si se empeña.
(Salta. Vacarés aplaude entre exclamaciones de gozo)
Muy amable, muy amable, pero póngase la corona, que hay consejo.
Vacarés
No, no.
Camelet
Ande, hombre, no se ponga así, seguro que le traen bombones.
Vacarés ¿Bombo bombona?
Camelet (Le pone la corona)
Bombones, caramelos, chocolatinas, muchos y bonitos regalos para Su Majestad. El Consejo de hoy es importante, se trata de decidir el futuro de Metaza.
Vacarés
Metaza, umpf, umpf.
Camelet
Ya, ya sé que le importa un rábano, pero el protocolo es el protocolo y además, si se porta bien durante el Consejo, mañana le llevaré a dar un paseo por la jungla y veremos los monos.
Vacarés
¿Munú, munú?
Camelet
Sí, hombre, sí, munú, munú, muchos munús, ingentes cantidades de munús, ahora sentadito que comienza a llegar gente.
Cortesano 1º
Salve, oh glorioso, oh grande, oh poderoso Vacarés, Emperador del Caribe, Patriarca de Metaza, Comodoro de los Siete Mares, Salve.
(Los cortesanos van también disfrazados entre salvajes caribes y vasallos palaciegos)
Cortesano 2º
Salve, oh poderoso, oh Glorioso, oh Grande Vacarés, Patriarca del Caribe, Emperador de Metaza, etcétera, etcétera. Salve.
Vacarés
¿No Bom bo nas mer ha?
Camelet
El emperador les da permiso para sentarse, el Consejo comenzará en unos minutos.
Cortesano 1º
El Consejo estaba convocado a las cinco.
Cortesano 2º
Y son casi las seis.
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